"El hombre con sombrero de hongo es el hombre común y corriente. Yo lo uso también, no tengo el menor deseo de destacarme" René Magritte
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Wednesday, 24 de August de 2005
Can vei la lauzeta mover
Can vei la lauzeta mover (Traducción libre del poema original en occitano)
Cuando veo que la alondra mueve sus alas, alegremente jugando contra un rayo de sol
y que, olvidándose a si misma se desvanece y cae, poseída por tanta dulzura que le llega al corazón, ¡qué envidia siento de cualquiera que esté alegre! Me sorprende que mi pecho, anhelando esa pasión, no me estalle. ¡Ay de mí! Creía saber mucho de amor, mas nada sé.
Pues no puedo dejar de amar a aquella de quien nada alcanzaré. Me ha robado el corazón,de todo me ha despojado, de sí misma y del mundo entero. Y cuando se fué, nada me restó sino un corazón anhelante.
Nunca tuve ya dominio sobre mí, ni fui mi dueño, desde que me dejó mirar en sus ojos, espejo tan grato. Espejo: desde que en ti me vi, muero de hondos suspiros. Hundido y perdido caigo, como cayó Narciso en su fuente, para nunca levantarse.
Desespero de las damas; jamás me fiaré de ellas. Y así como las defendí, desde ahora las desampararé. Ninguna de ellas me ayuda a prevenirme de quien me confunde y me destruye. Todas son temibles, no creo en ellas, todas son iguales. Así, mi dama es verdadera mujer, y yo se lo reprocho, porque no quiere lo que debe, y lo que se le prohíbe, eso hace. He caído en desgracia, estoy como el loco en el puente. ¿Por qué será?
Quizá he aspirado a demasiado.
La piedad ya no existe, y yo sin enterarme... Quien más debía tener, ninguna tiene, ¿dónde he de buscarla? ¡Quién hubiera creído que iba a dejar morir a este cautivo anhelante que ningún bien tendrá sin ella! Con mi señora de nada me valen ni ruegos, ni piedad, ni derecho. No quiere que la ame.. y nunca más se lo diré.
Me voy, me marcho, ella me ha matado y como muerto le hablo, preso me voy, ya que no me retiene, a un exilio incierto. Tristán, nada tendrás ya de mí, pues me voy, cautivo, no sé a dónde. No canto más, nada más quiero saber de la alegría y el amor.
Bernart de Ventadorn, (1145 - 1180).
Por: Yuri Petrovsky | General | Comentarios (0) | Referencias (0)